Me molesta tu indeferencia, mas no tanto como mi existencia,
el hecho de querer sentir nuevamente la vida en mi,
sientiendo que los minutos pasan inapercibidos en el día,
que se he concretado a percibir los sentidos instintivamente,
y no con el goce con el que debieran de hacerse los actos.
Después de sentir que había perdido todo,
surge un aliado en la batalla; uno fiel,
uno que se denota de la manera más amigable hacia mi,
y vence! queriendo matar a aquel que me hería,
lo intenté detener, no deseaba que acabara con el,
pero era más fuerte lo que en el fondo deseaba,
así es que lo deje actuar, y pense que aquel contendiente
que creí indestructible, era tan vulnerable como mi ser,
era hora de que concluyera,
porque simplemente no se puede odiar pero no se puede seguir amando,
así es que solamente lo enterré!
Estaba rodeado de bienestar que no quería,
pero que invadía mi vida sin pensarlo, solamente apoyaron,
como si algo divino los hubiera invitado ese día y
brindaron tanta paz que lo único que pude hacer fue sonreír nuevamente!
Así fué como el día de ayer llego! y solo me quedará agradecer . . .
jueves, 6 de agosto de 2009
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