miércoles, 15 de diciembre de 2021


Dejaba escapar un ligero hilillo blanco que se dispaba en el aire, cuando me percate que había prendido un cigarrillo al estarte pensando.

Lo dejé consumirse poco a poco... intentando descifrar tú ser... ¿porque pensaba todo el tiempo en tí?

Como si de la noche a la mañana hubiera cambiado todo... fue cuando vi que fumaba sin razón... y me pregunté él ¿porque tenemos vicios tan arraigados que dan tanto placer y tanta tranquilidad como tú?


Fue en ese instante en el que empecé a notar cuanto amaba mi vicio, amaba fumar... sabia que en cada bocanada de ese humo amargo que invadía mis pulmones me embriagaba y me llenaba de paz...

Relajante en cierta medida, lo que aspiraba contenía un sabor... no amargo, si no dulce, como si en ese momento me fumara tus hojas, esas que, me hacen estar en todo y nada a la vez, mi adicción a tí es insaciable y no menos mortal... y si existe un vicio que me deleite más que cualquier otro... entonces... ¿porque seguir fumando?...

Y encontré el porqué...

Porque esa adicción, que jamás superará a la que siento por ti al sonreír, a tus caderas, a tu mente, a tu inocencia, a tí, a lo que me haces sentir brujita, a sentirme vivo! ...

Si hubiera algún momento en que tenga que dejar de fumar... en ese momento, sé que no lo voy a extrañar, como en el momento en que te dejé ir! Te amo!

MES

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